Crimson Desert es un juego de acción y aventura de mundo abierto ambientado en el continente de Pywel, un lugar donde la belleza y la crueldad van de la mano. Ponte en la piel de Kliff, capitán de los Mantogris, y embárcate en un viaje a través del continente para recuperar lo que se ha perdido. Explora tierras desconocidas, encuentra facciones misteriosas y experimenta en primera persona este mundo tan impresionante como despiadado.
Durante un ataque de los Osos Negros, Kliff pierde a sus compañeros Mantogris, quienes eran como una familia para él. Entre amenazas y conflictos que asolan el continente de Pywel, comienza su viaje para reencontrarse con sus compañeros dispersos, reconstruir los Mantogris y llevar a cabo su venganza.
■ Un mundo vasto y sin fronteras
El continente de Pywel, un mundo abierto sin fronteras, está repleto de innumerables destinos que esperan ser descubiertos.
Un día podrías encontrarte ante una prueba tan dura que te ponga de rodillas, y al día siguiente quedar fascinado por la mirada tierna de una criatura inocente.
En esta tierra infinita, incluso la petición más simple podría llevarte a un encuentro capaz de cambiar tu destino.
Que la bendición de Solumen te guíe en tu viaje a través de las bulliciosas extensiones de Pywel.
■ Acciones dinámicas, combates brutales
En el campo de batalla de Crimson Desert no existen soluciones preestablecidas.
Además de combatir con espada, lanza y arco, podrás combinar distintos elementos y armas para desatar un poder aún mayor.
En un viaje despiadado, en el que una sola decisión puede determinar tu destino, depende de ti moldear tu estilo de combate con una variedad de armas y habilidades, volviéndote cada vez más fuerte.
■ El Amanecer del Destino
En Pailune, en el continente de Pywel, reina un frágil equilibrio entre las distintas potencias.
Junto a Kliff siempre estuvieron sus fieles compañeros Oongka, Yann y Naira, miembros de los Mantogris.
Pero este frágil equilibrio fue destruido bruscamente por el ataque de los Osos Negros.
■ Hay quienes luchan para proteger y quienes lo hacen para infligir tormento.
Durante la batalla contra los Osos Grises, los Mantogris perdieron la vida uno tras otro.
Al final de la despiadada lucha contra Myurdin, el jefe de los Osos Negros, Kliff y sus compañeros Mantogris supervivientes quedaron separados unos de otros.
■ El inicio de un nuevo viaje
Kliff grabó en su corazón los nombres de sus compañeros caídos, jurando reconstruir los Mantogris y vengarse de los Osos Negros.
A lo largo de este camino se encontraría con quienes pretendían subvertir el propio orden del continente, enfrentándose a una misión distinta a cualquier otra que hubiera conocido jamás.